miércoles, 3 de abril de 2019

Somos nosotros los que hacemos el camino. El camino no se hace solo...




Hoy tendría que haber sacado la segunda entrega de "Hermanas", pero he olvidado transferir la fotografía del PC de sobremesa al móvil para poder hacer la publicación en el Metro como viene siendo costumbre ya.

Así que, en su lugar voy a publicar una foto que saqué ayer con el móvil, para hablar de algo que mucha gente debería dar por sabido ya, y sin embargo no es así.

Hoy quiero hablar otra vez del más que extendido mito/creencia de que "solo hacemos fotos buenas, si tenemos una cámara buena y/o cara". (Algo que ya hablé en la siguiente entrada. CLICK aquí)

En serio, no es la primera vez que escucho a alguien decir esta soberana chorrada. Al igual que tampoco es.la primera vez que escucho decir a alguien con tono serio y convencido:
"Con esa cámara, todas las fotos que hagas son buenas!! Hacen que lo que se vea por ellas se vea mejor que en la realidad..."

La verdad es que nada más lejos de la realidad. Muere un gatito cada vez que alguien dice alguna de estas frases.

A lo largo de mi vida; incluso antes de lanzarme a esto profesionalmente; he conocido personas que con un móvil guarro sacaban unas fotos maravillosas.

Y personas zotes con una cámara; valorada en más de 1400 euros; que hacían fotos de mierda.

Incluso personas que con esta falsa creencia se dejan un dineral en su cámara de la ostia, y luego solo sacan fotos en Automático. Cuando la gracia de una Réflex por ejemplo, es la de aprovechar sus controles en Manual para conseguir la mejor fotografía posible. Si vas a sacar en automático, vas a conseguir unas fotos qué bien podrías obtener con una cámara compacta.

Finalmente hay personas que, orgullosas, te enseñan una fotografía que han sacado con un encuadre y una composición dignas de un Joker miope hasta arriba de anfetas y con Parkinson avanzado.

Cuando este tipo de personas me preguntan por mí opinión/crítica más sincera, suelo cuidarme muy mucho de darla según el tipo de persona que sean y la relativa resiliencia que tengan a opiniones que difieran de las suyas.

Siempre me enfoco en lo positivo de lo que me están mostrando. Y salvo que me insistan no suelo destacar las cosas que se podrían mejorar.

De hacerlo porque me lo preguntan de verdad, lo que acabo diciéndoles siempre es con un tono de "oportunidad de mejora y aprendizaje desde el enfoque lo más positivo que vemos en la foto que estamos viendo".

Es decir, "es una buena foto, pero podría ser mejor si..." a partir de aquí añado las cosillas que mejorarían la misma. Y siempre desde la comprensión de su trabajo y la cordialidad de quién comparte esta pasión y sigue aprendiendo como los demás.

Está claro que las fotos de cada uno, son un mundo y que lo que buscamos en ellas puede no gustarle a todo el mundo. Pero hay cosas básicas que no se pueden defender ni siquiera por gusto.

Por ejemplo, cuando te sacas un selfie con alguien, estás sujetando la cámara y te cortas la cabeza a la altura de media frente dejando un montón de espacio negativo o libre por debajo mostrando una mesa con vaso y platos usados.

Alma de cántaro, sube un poco el encuadre, mete las cabezas completas en la foto y no muestres la mesa toda guarra en pos de cortarte el cráneo.

Otro ejemplo... Sacas una foto de paisaje con dos personas posando de cuerpo entero y les cortas los tobillos mientras dejas muchísimo aire por encima suyo para sacar el máximo paisaje posible.

Alma de jarrón, asegúrate de no cortar ninguna extremidad a los sujetos que fotografías. Y si no puedes hacerlo porque te gusta muchisimo el encuadre, obliga a los modelos a irse un poco hacia atrás para no ser guillotinados por los rebordes de la fotografía.

Hay muchos modos de sacar lo que tienes en mente, pero para ello has de observar todos los elementos del encuadre antes de sacar la foto.

Desde txiki he disfrutado de la fotografía. Y tengo muy claro que sacar fotos va más allá de apuntar y disparar.

Otro caso distinto es que muchas veces; la mayoría; no hay tiempo de preparación previa de la foto que tenemos que sacar porque el momento se pierde si tardamos en disparar.

Y es aquí cuando pienso;. cómo firme defensor del revelado digital y una edición mínima; que de tener una foto de 24 o 32 Megapíxeles, podemos reducirla a una foto proporcional de 12 en pos de recortarla para conseguir el encuadre perfecto que haga justicia a ese momentazo que hemos inmortalizado a todo correr con un encuadre sacado a todo castaña.

Un día tengo que hacer un videotutorial sobre este tema, ya que al final la fotografía no es más que una representación de lo que vemos, sentimos y queremos mostrar al mundo. Incluso cuando vamos con prisas.

Otro contrapunto es que, aún habiendo reglas básicas que hemos de aprender y respetar para mejorar nuestras fotos, también se pueden romper si es nuestra finalidad hacerlo.

Es decir, lo mismo que podemos buscar nuestro camino haciendo fotazas desencuadradas pero con un estilo propio, también podemos hacer fotazas con una composición más que rocambolesca. Si es nuestro deseo, se hará nuestro camino, nuestro estilo.

A donde quiero llegar es, que da igual como sean las fotos que queremos sacar, mientras lo que saquemos en ellas sea lo que buscamos.

Lo que no me vale es que alguien saque su cámara (da igual si es la del móvil) apunte sin más ni más, y disparé asumiendo que está "perfecta" tal como haya quedado si el sujeto principal sale guap@ porque está con una pose decente o sonríe bien.

¿¿¿No te das cuenta que esa belleza que sale en el sujeto principal puede estar devaluada por un horrible encuadre o una deplorable composición de los elementos que la rodean???

Soy de la teoría de que incluso los selfies más improvisados e instantáneos se pueden hacer bien moviendo un pelín la cámara solamente observando el encuadre antes de disparar.

Pero bueno, como siempre digo, cada uno somos un mundo. Lo que quiero que quede claro es que no importa la cámara que tengamos. Es como cuidemos la foto que vamos a disparar antes de hacerlo.

Yo diría que un. 65-70% de las fotos que estoy publicando aquí a lo largo de los días y las semanas (mientras hago kilómetros en el Metro Bilbao), las he sacado con el móvil por no llevar la Reflex conmigo. Y a pesar de ello, todas las fotos publicadas me satisfacen totalmente por una razón premeditada u otra.

La belleza está en los ojos del que mira. Pero los detalles marcan la diferencia entre una foto buena y una fotaza. Por ello, aún siendo selfies guarros, dediquemos un poco de tiempo en cuidar los encuadres, las composiciones...

Y ello nos llevará a aprender la tan poco apreciada realidad de que "la calidad estética de una fotaza no depende de la cámara con la que la saquemos".




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