jueves, 23 de julio de 2015

TERMINATOR - Canción ochentera en la discoteca TECH-NOIR...

Esta noche, tras volver del paseo nocturno, me ha dado por sentarme a escribir mientras tenía la TV de fondo. Y he visto que en un canal (que se nutre únicamente por interminables cortes para publicidad) estaban emitiendo el clásico TERMINATOR. (Como ya he dicho más de una vez a lo largo de toda la vida del blog, para mi solo existen 2 películas de Terminator y son las de J.Cameron. Es más, aún a día de hoy, todavía no he visto la insultante TERMINATOR 3).

He visto esta película centenares de veces; como todas las películas que me trago anualmente; y aún así, me sigue alucinando como el primer día. La primera vez que la vi de txiki me flipó. Y hoy más de 20 años después, sigo disfrutándola como el primer día. A pesar de saberme cada diálogo. Cada escena.
¡¡DIOS!! ¡Como echo de menos a Constantino Romero!
 

Pues bueno, cuando he llegado a casa, la he visto empezada y justo en la escena de la discoteca TECH-NOIR donde el Terminator localiza a Sarah. Y donde Kyle Reese encañona con la escopeta al cyborg.

La melodía que suena en la discoteca y acompaña toda la escena (impresionante ese momento reverb donde Sarah se agacha a recoger algo que ha tirado y el Terminator pasa de largo), es una escena que me gusta básicamente por la canción. (Burnin' In The Third Degree interpretada por Tahnee Cain y el grupo Tryanglz).

Para los que me siguen habitualmente saben que me gustan muchas canciones ochenteras. No sabría explicar el porqué... Pero la mayoría tienen ese aroma que me encanta. Es como escuchar las melodías japonesas. Tienen un deje que te hace reconocerlas al instante por el sonido, la melodía. No sabría deciros. Es como escuchar una melodía del desaparecido Jerry Goldsmith, su hijo Joel o una del grandioso John Williams, y reconocer que es suya simplemente por el estilo.



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martes, 21 de julio de 2015

Hexacóptero, y como tirar casi 1000 euros a la basura con estilo...

No es la primera vez que escribo sobre los drones a los que acoplarles nuestras cámaras para grabar geniales imágenes aéreas de la zona donde residamos y nuestros lugares favoritos a vista de pájaro. El poder volar siempre ha obsesionado al ser humano y a mi sinceramente un cacharro de estos me parece una gozada para luego hacer unas ediciones geniales!!!

Sin embargo, con las restricciones que tenemos aquí, el tema de permisos y tal, pues como que me va largo el sopesar hacerme con un cacharro de estos.

Ya hablé incluso en su día de uno de estos en un vídeo donde el dueño acabó metiéndose en una charca para salvar los más de 700 lereles que se habría gastado, y poder seguir haciendo uso de él. CLICK AQUÍ para visitar esa vieja entrada.

Sin embargo el vídeo que quiero presentar ahora, no tuvo tanta suerte... Y este cacharro cuesta más de 450 euros, sin contar las chorraditas adicionales que podemos meterle y la cámara que transporta que ya lo acerca a los 1000. Eso sí, es potente. Realmente potente. Tanto así, que le pudo el ansia a su dueño y quiso realizar una grabación bestial, que dejó incomunicado al Hexacóptero de su control remoto hasta que agotó la batería. A pesar de que desconectara el GPS del aparato para que descendiera lentamente.

¿Lentamente y a esa altura? El final podéis imaginároslo. Aunque tengo que reconocer que le honra haber editado el vídeo contando lo sucedido. Ya que te has quedado sin aparato, al menos que haya sido para algo productivo, ¿no? Y la grabación de las nubes es espectacular.



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